15 de julio de 2016

Hasta nunca Señor Humala...

Faltan tan solo unos días para que termine el peor gobierno del siglo XXI en el Perú. El gobierno del Capitán Carlos, el gobierno del golpista de Locumba, el que desde su bien pagado puesto de agregado militar en el exterior alentó el Andahuaylazo y el que muy a su pesar, en su afán de llegar al poder, tuvo que firmar la "Hoja de Ruta", traicionando a sus propias ideas y a gran parte de sus seguidores.


Se va a su casa el hombre que en el 2006 pregonaba la "Gran Transformación" con el financiamiento de Hugo Chávez.  Se va a su casa quien se negó a jurar por la Constitución vigente pero que fue con la que tuvo que gobernar.

Se termina el gobierno del hijo de Isaac, un orate al que la prensa lamentablemente le dedicó mucho tiempo; del hermano de Alexis, quien viajó a Rusia sin ninguna autorización oficial en representación del presidente electo para tratar negocios con el gobierno ruso y privados. Tema nunca aclarado, nunca resuelto.

Se termina el gobierno del hermano de Antauro, preso por el asesinato de cuatro policías y que en la cárcel hacía trámites ante entidades públicas, ofrecía puestos en el Estado, editaba un mamarracho subversivo y hasta filmaba sus encuentros amorosos.

Este 28 de julio se va a su casa el presidente cuyo gobierno nunca pudo aclarar el escándalo acerca de la protección policial a Oscar López Meneses, ex operador  de Vladimiro Montesinos. Dijeron que se trataba de un caso de corrupción policial pero todo apuntaba a que este resguardo era ordenado desde Palacio de Gobierno. Cayeron el Ministro de Interior y el asesor presidencial Adrián Villafuerte. ¿En qué quedó esta investigación?

Se acaba el gobierno del amigo de Martín Belaunde Lossio, su ex asesor y financista, cuyo poder e influencia permitieron que la empresa Antalsis ganara obras estatales por S/150 millones.

En menos de dos semanas se va a su casa el responsable de otros escándalos como cuando se destapó en el 2015 que la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI), que le reportaba directamente, espió desde el año 2011 a periodistas, empresarios, políticos y opositores, lo cual catapultó la censura de Ana Jara, primera ministra en ese entonces, aunque responsabilidad penal, no hubo.

Se va a su casa el esposo de Nadine, la sinvergüenza que negó hasta el cansancio la propiedad de las famosas agendas, prueba importante en un caso de lavado de activos que sigue su curso y por las que el sacolargo finalmente se responsabilizó como parte de una estrategia de defensa,

Se va de manera vergonzosa, quien convocó a elecciones pero que en vez de garantizar la neutralidad que su cargo exige, intervino como un candidato más, pero pasó por alto los absurdos comentarios de Luis Almagro, secretario general de la OEA. Se va el responsable final de la denuncia por traición a la patria contra los periodistas del programa de TV Panorama que denunciaron un caso de corrupción en la Fuerzas Armadas.

Se va el presidente que hace unos días, en un hecho inaudito, digno de Hugo Chávez, Nicolás Maduro o Sadam Hussein, develó e inauguró un busto de bronce en su honor en el distrito de Oyolo, en la provincia de Páucar del Sara Sara, en Ayacucho, lugar donde nacieron sus padres.


El presidente Humala se irá a su casa de Santiago de Surco este 28 de julio, después no sabemos si se mudará a París con un asilo político ya negociado con su par francés François Hollande en viaje reciente... o al penal de Piedras Gordas, donde realmente debería estar.

Ojalá ese 51.45% de peruanos que votaron por Ollanta Humala y Nadine Heredia hayan aprendido lo que es votar de manera irresponsable.