Historias de fracasos y papelones como "el olón" de La Herradura o el malecón inconcluso de la "Costa Verde Sur" en la playa Barlovento; su ausencia en el fallido operativo de La Parada o prestarse dinero de la Caja Municipal de Lima.
Obras viales que definitivamente no se entregarán en su período como Vía Parque Rímac y las ampliaciones de la Vía Expresa y Javier Prado que tal vez (ojalá) se inauguren a partir del 2015.
La Tía Mentirosa se jacta e infla el pecho con el tema de La Parada, lugar que fue desocupado un año y cuatro meses después de dos fallidas operaciones policiales en las que murieron cuatro personas y un caballo. Ni el nuevo Mercado Mayorista de Santa Anita está completamente implementado, ni el antiguo mercado de La Parada está completamente desalojado y menos aún, convertido en parque.
A principios del 2011 la tía se reunió con los alcaldes costeros y les prometió liderar una visión urbanística consolidadada de la Costa Verde. Tuvo que ocurrir el lamentable accidente de Tiago, el último enero, para que la señora los vuelva a convocar. Hoy se debate un proyecto de ley aparentemente anticonstitucional, que pretende expropiar terrenos de las municipalidades distritales en favor de la Municipalidad de Lima. En la Costa Verde lo único que se ve es una remodelación parcial del circuito.
Durante su gestión, los ambulantes, que fueron erradicados en tiempos de Alberto Andrade, invadieron nuevamente las calles del Cercado. La tía inepta reacciona tarde y recién desde este mes de junio se realizarían intervenciones para ¿solucionar este problema? ¿Tendríamos que creerle o tal vez lo que quiere es meterse al bolsillo el voto de esta gente?
Y su logro más importante "La Reforma del Transporte"... Ha prometido la modernización del sistema de transporte público y que el primero de los cinco corredores complementarios funcione el próximo mes de julio. Lo dudo. Lo cierto es que después de casi cuatro años el tráfico en Lima es cada día más caótico, el transporte público es cada vez más desastroso y la contaminación ambiental es cada día peor. Debe quedar claro que el Metroplitano fue obra de Luis Castañeda y que el "Metro de Lima" fue gestión del gobierno de Alan García.
La tía dice que su gestión se caracteriza por la honestidad, pero olvida que algunos de sus funcionarios han tenido denuncias por corrupción, acusaciones de nepostismo y colusión, sin mencionar los cuestionados préstamos en la Caja Metropolitana. Algunas de estas denuncias, incluso, han ocasionado pedidos de vacancia.
En el neto, en el "bottom line", creo que todos los limeños, salvo ella y su séquito de inútiles, somos concientes de que hoy Lima es una peor ciudad de la que teníamos hace cuatro años.
Esta señora, que día a día deshonra sus apellidos, se olvida que el año pasado revocaron a su equipo y que ella, solo ella, fue salvada por un tema de gobernabilidad. A pesar de ello, siguió contratando a regidores revocados como el impresentable de Eduardo Zegarra, entre otros.
La Tía Mentirosa declaró el 15 de febrero de este año, en el barrio de Monserrate, en el Cercado de Lima "Yo no voy a ir a ninguna reelección".
Este viernes 6 de junio la mentirosa, cuyo índice de aprobación es menor al 25%, que hace menos de cuatro meses había negado tentar la reelección, anunció que si lo haría: "Ha llegado el momento de atreverse, Susana si se atreve".
Tía Mentirosa y sinvergüenza, no hay ningún impedimento legal para que se presente a la reelección, pero, ¿sabe lo significa ser una persona ética? Su decisión de ir a la reelección es atrevida, insolente e incoherente. Yo creo que ella no tiene ningún interés por Lima y que lo único que quiere es mantener en planilla a sus secuaces, impulsar sus alianzas políticas de izquierda y sobretodo, limpiar cochinadas y evitar la fiscalización de su desastrosa gestión.


