30 de octubre de 2013

Congreso de la República del Perú: El mejor circo del mundo



El Congreso de la República del Perú, es el órgano que ejerce el poder legislativo en la República del Perú, ocupando una posición principal dentro del Estado Peruano. Es, desde 1995, un congreso unicameral por cuanto está conformado por una sola cámara legislativa de 120 congresistas y 130 a partir del 28 de julio de 2011, elegidos por múltiple distritos (por cada departamento de acuerdo a la población electoral) para un período de cinco años, coincidiendo con el período presidencial. El sistema electoral aplicado es el del voto proporcional preferencial. El actual congreso se instaló el 25 de julio del 2011.



Hasta aquí lo que dice la teoría, en la práctica es muy diferente:
Lo que tenemos en realidad es a una de las instituciones con mayor índice de desaprobación en las encuestas que se hacen a nivel nacional, peleándose este deshonroso lugar lugar con el Poder Judicial y la Policía Nacional del Perú.

Seré generoso y trataré de salvar a algunos congresistas que me parece son buenos políticos y algunos  tal vez hasta decentes: Javier Bedoya, Carlos Bruce, Luisa Cuculiza, Juan Carlos Eguren, Luis Galarreta, Víctor Andrés García Belaúnde, Luis Iberico, Humberto Lay, Luciana León, Mauricio Mulder, Carmen Omonte, Marisol Pérez Tello, Renzo Reggiardo y Javier Velásquez.

Perdón si por mi ignorancia o desconocimiento me olvidé o dejé alguno pero, ¿14 de 130?… Podría sacar a alguien y decir que solo es rescatable el 10%.

Lamentable, patético.

¿Qué encontramos en el resto de este muladar? Comencemos por Kenji Fujimori, el más votado de todos los congresistas y probablemente el más bruto de todos, lo cual todos hemos podido comprobar en más de una oportunidad. No entiendo cómo pudo terminar el colegio en La Recoleta, aunque sí, la verdad es que sí lo entiendo.

Está también el grupete que defiende a Alberto Fujimori y que no entiende que él está preso no por sus méritos, que por supuesto los tuvo, sino por sus delitos. Entre ellos están Cecilia Chacón, su médico de cabecera Alejandro Aguinaga, la misma Luisa Cuculiza, por supuesto Kenji, Luz Salgado y Martha Chávez entre los más destacados.



Tenemos también a nuestro grupo de voleibolistas: Cecilia Tait, Cenaida Uribe, Leyla Chihuan y Gaby Pérez del Solar. Grandes deportistas que nos dieron a los peruanos muchas alegrías pero, ¿Qué las califica para congresistas? ¿Qué las califica para legislar sobre los grandes problemas de la patria? ¿Cuál es su preparación? ¿Cuál es su experiencia?

Está también el grupo que defiende a Alejandro Toledo, aunque me parece que ya solo son Carmen Omonte, casi saliéndose del tema y el cachaco Daniel Mora que sigue peleando su absurdo proyecto de nueva Ley Universitaria.

No me olvido de nuestros comentaristas deportivos: Gian Carlo Vacchelli, ¿Qué hace en el Congreso? Y el burbujito  Alberto Beingolea, periodista de fútbol, abogado, que no conoce absolutamente nada de delitos informáticos y que ha promovido una ley que es una barrabasada.

Están también, entre toda esta porquería, los del Gana Perú, el partido que gobierna. Aquí tenemos probablemente lo peor de lo peor. Personajes como Daniel Abugattás, Fredy Otárola (actual Presidente del Congreso), José Urquizo (ex-ministro de Defensa), Jaime Delgado, al cual nadie quiere investigar por su ONG que gana dinero por cada denuncia que se haga y se gane en Indecopi.

No podría dejar de mencionar dentro de esta triste fauna a los vendedores de copiadoras y autos como Julio Gagó. ¿Qué otra motivación más que la plata y el poder lo pueden acercar al Congreso? Obviamente el idiota cree que el país es su chacra y quiere ser presidente…

¿Quién me falta? Ahhh… Lo vegetales, aquellos que han sido elegidos, van al Congreso, por ahí joden, la embarran, pasan piola, cobran y no aportan nada… Probablemente la mayoría. Aquí hablo de los ¿Rosas, Luna, Espinoza, Lescano, Andrade, Capuñay, Belaunde Moreyra, Neyra, Chehade (repugnante), Mávila, Dammert (reemplazando a un muerto), Salazar, Acuña, Rodriguez, León, Angulo, Kobashigawa, Espinoza (la vice-presidenta que no pinta), Huayama, Díaz, Schaefer? Y etc. Montón de mediocres y a los que les pagamos un sueldo.



Creo que me faltan tres en este ligero análisis:

Sergio Tejada, el presidente de la Megacomisión. El megapelotudazo, calichín sin experiencia, proyecto de congresista tal vez dentro de veinte años, que sigue pretendiendo enfrentarse a Alan García sin argumentos y va a salir muy mal parado.
Michael Urtecho, el impedido físico y mental, el que roba sueldos junto con su esposa, incapacitado para hablar de moral y ética…

Por último, que nos queda, la “robla cable” Celia Anicama, el “come pollo” José Anaya, o el “come oro” Amado Romero, entre otras joyas, todos ellos “Congresistas de la República”.



¿Qué queda? Que mientras no se suba la valla de capacidades y de habilidades, más que un cartón de universidad misia, refrendada por el mismo Congreso; mientras no se elimine el voto preferencial, que permite que con la plata uno sea elegido, ambos temas responsabilidad del Congreso, seguiremos con los mismo incapaces.
También queda que mientras los peruanos no pongamos un poco de cerebro a la hora de votar por el futuro del país no habrá ningún cambio.
¡Dios nos coja confesados!

Y hay más, mucho más.

14 de octubre de 2013

De Visita en Paris



El Presidente Ollanta Humala es bruto, o tonto, o bruto y tonto. De otra manera no me explico que habiendo sido autorizado por el Congreso de la República para viajar a Bangkok, Tailandia y a la reunión de APEC en la isla de Bali en Indonesia, la haya abandonado luego del primer día de reuniones para viajar a Paris a reunirse con el Presidente de Francia, François Hollande en una visita ¿no oficial? ¿Informal?

¿El presidente cree que somos cojudos? ¿El presidente quiere que creamos que esta reunión no estaba planeada?

¿François Hollande estaba pendiente del viaje de Ollanta Humala como para pedirle una reunión en Paris?

Existe una norma constitucional que exige la autorización del Congreso cada vez que el Presidente de la República se ausente del país, norma por lo demás ridícula, anacrónica y que probablemente responde a situaciones del siglo XIX, cuando el Presidente Mariano Ignacio Prado viajó a Francia y no regresó o regresó demasiado tarde. Norma ridícula y anacrónica pero que hace felices a nuestros ineptos congresistas que sienten que tienen el poder al darle permiso al Presidente para ausentarse del país.

Nuestro presidente, cachaco él, decidió embarrarse en el Congreso, decidió cagarse en las normas constitucionales, decidió burlarse de todos los peruanos, decidió que la reunión de APEC no era importante faltándole el respeto a los otros presidentes asistentes y se largó a Paris.



No quiero ni imaginarme el tremendo gasto que se ha hecho entre la utilización del avión presidencial y los vuelos comerciales. Lo cierto es que habría que ser imbécil para decidir usar esa carcocha de avión presidencial, con autonomía de vuelo de seis horas, para llegar a Tailandia. ..

Su payasada, su pendejada, su criollada, no solo lo dejó mal parado, a él, al Primer Ministro y a la Canciller Eda Rivas sino que le dio alas a nuestros paupérrimos y miserables congresistas para que se rasguen las vestiduras y hablen de vacancias presidenciales, de vergüenzas internacionales, entre otros.

Este error tan estúpido del Ejecutivo, permite que ahora se envalentonen los congresistas, que en su mayoría, llegaron gracias al voto preferencial y a su plata. Este error permite que los “come pollo”, que las “roba cable”, que los que roban el sueldo de sus empleados, entre otros delincuentes, se sientan importantes, lo cual es absolutamente ridículo.

Pero señor Humala, usted tranquilo, Alejandro Toledo es mucho más bruto que usted…

11 de octubre de 2013

Mi Amigo Miguel es un Gordo Bueno…



A Miguel me lo presentaron por allá en el 2005, o tal vez antes, cuando me hice socio del Club La Planicie. Nos fuimos conociendo de a pocos, cada sábado y domingo en que íbamos a jugar frontón y él y yo éramos los primeros en llegar al club: Comentábamos las noticias mientras compartíamos el periódico, tomábamos café y esperábamos a completar cuatro jugadores para empezar a jugar.

Hasta ahí Miguel me parecía un personaje simpático, inteligente, culto y para el caso, un frontonista regular, que además, siempre llegaba temprano.

Casualidades, generalmente los primeros cuatro en llegar al club somos o éramos Miguel, yo, Michifus y Javier (en ese orden), y se creó el “Clásico de La Planicie”: Unas veces ganaban ellos, Miguel y Javier, otras veces ganábamos nosotros, Michifus y yo… Y siempre apostando las cervezas, los ceviches o lo que fuera, pero siempre de comer. A Miguel le encanta apostar exagerando: Cien cervezas, doscientas cervezas, pero nunca lo dejamos.

Con el tiempo comenzaba a darme cuenta de algunas características de mi amigo que lo iban convirtiendo en un tipo de excepción o excéntrico: Para comenzar, usaba colita, su ropa de deportes era muy diferente de la de todos nosotros, que por lo general va entre Nike y Adidas. Él no, el juega con bermudas viejas y polos, varios polos, uno encima de otro, que podrían ser de cuando inauguraron Epcot Center, de pilas Ray-O-Vac, de Pasteurina, de leche Plusa o de cuando Perú fue al mundial de México en 1970 …

Generalmente es el primero en retirarse de las canchas y siempre nos espera en la zona del restaurante del club, a la que llamamos CEALP (Centro de Engorde y Alcoholización de La Planicie), sin pasar por las duchas por supuesto y como cree que es dietético, casi siempre pide una Sprite Zero y un sándwich caprese en pan árabe. Por supuesto la Sprite Zero la mezcla con una Pilsen y el sándwich lo pide con doble queso… Debe quedar claro que después comerá todo lo que vaya apareciendo por la mesa. Eso si, se va temprano porque no le gusta manejar con tragos y eso es muy responsable.

Mi amigo es una persona sumamente tímida. Tan pero tan tímido que cuando se casó Miguel, su hijo mayor, en la iglesia no se atrevió a pararse delante de todos. Cuando se casó su hija, hace unas semanas, ni nos enteramos… Sin embargo con nosotros, sus amigos del frontón, es un hombre extrovertido, feliz, relajado y bromista.

Yo no lo he visto pero me dice que le tiene pánico al tráfico de Lima y que cuando le vienen estos ataques de pánico se baja de su camioneta, la deja donde esté y se toma un taxi o llama para que lo recojan…

Le hemos puesto todas las chapas que uno se pueda imaginar: “Frontongo”, “Manatí con patas”, “Fiona” y no se que tantas más y ninguna le molesta.

Es el tipo más generoso que pueda existir pero al mismo tiempo el terror de muchos a la hora de pagar cuentas ya que siempre las propinas que el determina pueden ser el 50% de la cuenta total. Por supuesto, el nunca carga dinero porque dice que sus hijos se lo quitan y tampoco tiene tarjetas de crédito, entonces uno de nosotros se tiene que hacer cargo de lo suyo. Eso si, jamás ha dejado de pagarnos.

Recuerdo que un día, hace algún tiempo, me preguntó si podía prestarle 300 soles, se los dí y los repartió entre tres mozos que siempre nos atienden.

En nuestro grupo de frontón generalmente nos reunimos una vez al mes para celebrar a los cumpleañeros del mes y lo usual es siempre llevar una o dos botellas de vino, pisco o lo que sea para los agasajados y que finalmente terminamos consumiendo durante la reunión. Miguel jamás ha llevado una botella de nada y no le importa, pero igual lo queremos.

Tiene una familia maravillosa realmente y su esposa y sus cuatro hijos lo adoran… Mónica es una chica linda y encantadora, pero siempre nos preguntamos qué pudo haberle visto a este tipo.

Miguel Jr. y Javier, sus dos hijos mayores, juegan frontón regularmente con nosotros y ya conocemos “sus” reglas: Siempre hará team con uno de sus hijos y jamás jugará contra ellos, porque simplemente no puede. Si uno de sus hijos está jugando en la cancha del costado, sabemos que el demorará el juego, perderá puntos o botará bolas al cerro o donde fuera, todo con tal de verlos jugar, porque los adora, y ellos lo adoran a él también.

Miguel es un tipo muy curioso y es de los que te preguntarán cuánto ganas, cuánto vale tu patrimonio y en qué lo tienes, cuántas veces a la semana tienes sexo y cosas por el estilo.

Mi amigo Miguel es un gordo bueno…