21 de diciembre de 2012

¿De Vuelta al Gimnasio?


Mi única experiencia en un gimnasio había sido hace como veinte años, era un señor gimnasio pero solo duré tres meses. Me parecía rutinario, así como yo y por lo tanto aburrido, no como yo, y esa es la idea que siempre me quedó.

Pero a este lo tenía a tan solo una cuadra del departamento donde vivo, se veía todo nuevito y bacán, y cada vez que asomaba a la ventana, me miraba la barriga y me preguntaba ¿Cuándo mierda te matriculas?

Y lo hice hace poco más de un año. Pagué seis meses temiendo que me vuelva a aburrir pero ya renové dos veces y sigo por ahí.

Cuando les comenté a unos amigos que me había matriculado en el gimnasio lo primero que me mencionaron fue lo de “la tenida”… O sea, si vas a un gimnasio fashion tienes que ir bien disfrazado. Afortunadamente soy asiduo de las tiendas que venden ropa de deportes porque juego frontón con regularidad, así que esto no fue un problema. Pero uno ve cada cosa…

Examen médico con el doctor Leonel, check: En base a mis antecedentes de hipertensión y una hernia lumbar, me hicieron una rutina de máquinas, ejercicios y cardio, que me han ido variando y que en verdad cumplo más o menos: lunes pecho y espalda, martes piernas, miércoles frontón, jueves brazos, viernes descanso y si se puede, comer grasita. Sábado y domingo frontón más mucha comida y cervezas, chilcanos, pisco sours, whiskys, etc. O sea regresar a donde comenzamos los lunes.

Vivo solo en un departamento alquilado que me encanta y que Claudia me va a tener que vender algún día… Antes llegaba de trabajar, me echaba a descansar un rato viendo la tele y después me enganchaba a mi laptop para terminar los últimos pendientes que hubieran quedado del día. Hoy regreso de la chamba, me doy un duchazo, me voy al gimnasio, me divierto, me entretengo,  me hago bien, regreso al departamento, me ducho… y siempre agarro la laptop para terminar el día: Correos, noticias, Facebook, etc. Eso sí, duermo mucho mejor.

Y digo que me divierto y me entretengo por lo que uno ve en un gimnasio: Comenzando por los tíos cuarentones o cincuentones como yo, que bien dóciles vamos y seguimos día a día la rutina que nos asignaron y estamos con nuestra cartilla al lado porque si no no nos acordamos. Y con lentes porque si no, no leemos lo que dice.



Están también los fortachones, los bacancitos, esos treintones que parece que vivieran en el gimnasio sin saber qué hacen por la vida, que cada brazo parece una pierna y que se pasean por todas las máquinas o pesas, cargando todos los kilos posibles, pero por menos de treinta segundos, siempre mirándose del espejo, siempre apurados. A este grupo de primates le encanta tirar las pesas al suelo y cuanto más bulla hacen mejor. Por supuesto mal vestidos, con bermudas y polos que no son “Dri-Fit”. En el cafetín consumen todos esos productos proteínicos. A estos jamás se me ocurriría pedirles turnarnos en el uso de una máquina porque te miran feo.

Dependiendo de la hora a la que llegues, puedes encontrar a los chiquillos que van después del colegio, súper preocupados, siempre en grupo de dos o tres y al igual que el grupo anterior, no dejan de mirarse al espejo.

No faltan los gays, que rápidamente te das cuenta que lo son porque siempre están con colores chillones, van con mallitas, polos pegados al cuerpo para enseñar sus pezones, cejas depiladas y ¡ajjjj! No los soporto…

Con las chicas es una historia diferente. De más de cincuenta creo que casi no he visto, tal vez una o dos. De las cuarentonas, que es un grupo muy gracioso, veo dos tipos: las tranquilas que como yo, van después del trabajo, hacen su rutina de ejercicios y se van, y las que van a mirar y a buscar. Recuerdo que a los pocos días de haber comenzado, subía las escaleras en el gimnasio y una mujer que iba delante de mí, con su malla negra toda sudada, aguantó el paso y me puso el potazo en la cara…

Las de veinte  y las de treinta, que probablemente son la mayoría, lindas casi todas, van a lo suyo, generalmente con Personal Trainer y normalmente no se meten con nadie.

Las chiquillas, no tengo duda, van a huevear porque la mamá o el papá las mandó: Despreocupadas, siempre de a dos, chatean, chatean, chatean, y si usan una máquina, es sin peso…

No puedo olvidarme del grupo de las gorditas, que por alguna razón, siempre llegan pasadas las 9 de la noche…

Y Choliwood, ¿cómo podría faltar? En este gimnasio he visto pasar a Magaly Medina (por supuesto haciendo show con su Personal Trainer), a Julinho, a su novia Brenda Carvallo, a la antipatiquísima Belén Estévez y por ahí modelitos que ni conozco. También un alcalde que fue detenido en el aeropuerto de Miami por sacar dólares sin declararlos y hasta el fulano que mató a dos delincuentes en Miraflores por defender a su novia. Este último, definitivamente no tenía cara de buena gente y era mejor mantener la distancia.

Después de una hora de máquinas y abdominales, toca cardio: Hay elípticas, bicicletas estacionarias, fajas y últimamente pusieron escaleras, que son como una escalera mecánica que va dando vueltas y uno sube y sube y sube. A mi me gusta la faja. Una hora, corriendo 2 Km., caminando poco más de 3. Antes corría 5 pero el doctor me dijo que más grasa quemaba si andaba a menos pulsaciones. No entiendo pero le creo y al final me deshago de alrededor de 650 calorías por vez…

En el neto, no me arrepiento para nada. Mi calidad de vida sin duda ha mejorado, me cuido un poco más con lo que como, me ha bajado la barriga, los brazos han mejorado algo, las piernas siguen siendo flacas pero es de familia y, como comenté hace un tiempo, no se si estoy sacando pecho o si me están creciendo tetas…