Los hay de todos los colores: Amarillos, negros, azules, pero sobretodo blancos, sucios, chocados, humeantes, cochinos... Cochinos como los que los conducen.
Han invadido las calles de Lima, manejan como les viene en gana, no saben lo que es respeto, no saben lo que es educación. Te cruzan, paran en medio de la pista, dan vuelta en "U" donde no se puede, se pasan los semáforos, pisan los cruceros peatonales y contaminan, sobretodo contaminan.
Son tan brutos y tan bestias que se siguen reproduciendo como cucarachas sin darse cuenta que más de dos terceras partes de ellos sobra, que sus carcanchas andan cada vez más tiempo vacías y que hacer taxi cada vez es un peor negocio...
Ellos son, juntos con los choferes de combi, los policías, militares, jueces y políticos corruptos, la escoria de nuestra sociedad.